jueves, 28 de marzo de 2013

Entrada cuatro. ¿estaremos tal vez presenciando el fin de la utopía?

Una utopía es ante todo una imagen de otro universo, diferente del que se conoce por experiencia directa o por haber oído hablar de él. La utopía, además, prefigura un universo enteramente creado por la sabiduría y devoción humanas. Pero la idea según la cual los seres humanos pueden sustituir el mundo que-es por otro diferente, construido por ellos, apenas estaba presente antes de la llegada de los tiempos modernos......

....Podemos decir que la postura premoderna hacia el mundo era semejante a la de un guardabosque, mientras que la metáfora más adecuada para expresar la concepción y la práctica del mundo moderno es aquella del jardinero.

La tarea principal de un guardabosque es proteger el territorio a su cargo de cualquier interferencia humana, defender y preservar, por así decirlo, su "equilibrio natural", encarnación de la infinita sabiduría de Dios o de la Naturaleza. El guardabosque tiene que descubrir con presteza, e inutilizar las trampas que hayan colocado cazadores furtivos y evitar el acceso a los cazadores extraños, no autorizados, para no poner en peligro la perpetuación del "equilibrio natural". Los servicios del guardabosque se basan en la creencia de que las cosas están mejor cuando no se tocan....

El jardinero no piensa así: da por sentado que no habría orden en el mundo (o al menos en aquella parte del mundo a su cargo) si no fuese por sus cuidados y esfuerzos continuados. El jardinero sabe qué tipos de plantas crecerán y cuáles no en la parcela que cuida. Primero elabora en su cabeza la disposición más adecuada y luego procede a convertir en realidad esa imagen sobre la tierra. Impone al terreno su proyecto preconcebid, estimulando el crecimiento de las plantas adecuadas (en la mayoría de los casos plantas que él mismo ha sembrado y cultivado) y arrancando y destruyendo el resto, ahora rebautizadas como "malas hierbas", cuya presencia no se ha pedido no se desea; no se desea porque no se ha pedido, no cuadra con la armonía general del designio.

Los más entusiastas y expertos (uno está tentado a decir: profesionales) creadores de utopías son los jardineros. Es algo que está en la idea misma que los jardineros tienen de la armonía ideal y que desde el comienzo llevan trazada en sus mapas mentales, que "los jardines simpre están a nuestro alcance", un propotipo del modo en que la humanidad, parafraseando el postulado de Oscar Wilde, tiende a arribar en el país llamado "utopía".

Si uno escucha hoy en día expresiones como la muerte de la utopía, el fin de la utopía o bien el desvanecimiento de la imaginación utópica, salpicadas de los debates contemporáneos con la suficiente densidad como para enraizar en el sentido común, y por tanto ser consideradas evidentes, es porque la actitud del jardinero ahora está cediendo paso a la del cazador.

A diferencia de los dos tipos que prevalecían antes de que éste empezara a ejercer, al cazador le da igual el equilibrio de las cosas, ya sea este natural, premeditado o artificial. Lo único que interesa a los cazadores es cobrarse una nueva pieza que llene su morral......

......Hoy en día todos somos cazadores, o se nos dice que lo somos, y se nos incita a que actuemos como los cazadores bajo amenaza de quedar excluidos de la cacería, si es que no (¡Dios nos libre¡) de vernos relegados al rango de animal. Y lo más seguro es que cada vez que miremos a nuestro alrededor veamos a otros cazadores solitarios como nosotros, o a cazadores que se agrupan al modo en que los cazadores suelen hacerlo.......

....¿estaremos tal vez presenciando el fin de la utopía?......

Liquid Times. Living in an Age of Uncertainty. Zygmunt Bauman. 2010. Extractos en páginas 138-143 en la edición española de Ensayo Tusquets Editores.

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