Lo que de verdad necesitamos es un cambio radical en nuestra actitud hacia la vida. Tenemos que aprender por nosotros mismos y, después enseñar a los desesperados que en realidad no importa que no esperemos nada de la vida, sino si la vida espera algo de nosotros. Tenemos que dejar de hacernos preguntas sobre el significado de la vida y, en vez de ello, pensar en nosotros como en seres a quienes la vida les inquiera continua e incesamente. Nuestra contestación tiene que estar hecha no de palabras ni tampoco de meditación sino de una conducta y actuación rectas. En última instancia vivir significa asumir la responsabilidad de encontrar la respuesta correcta a los problemas que ello plantea y cumplir las tareas que la vida asigna continuamente a cada individuo.
Dichas tareas y consecuentemente el significado de la vida difieren de un hombre a otro, de un momento a otro, de modo que resulta completamente imposible definir el significado de la vida en términos generales...."Vida" no significa algo vago, sino real y concreto, que connfigura el destino de cada hombre, distinto y único en cada caso.
From death camp to existentialism. Viktor Frankl. 1959. Extractos en páginas 78 y 79 en la edición española de Editorial Herder. 1988
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