lunes, 22 de abril de 2013
Entrada once. El atractivo del marxismo.
.....Resolver los problemas de la humanidad de un plumazo, procurarse una teoría general que pueda explicar el presente y garantizar el futuro simultáneamente, recurrir a las muletas de los "sistemas" intelectuales o históricos para salvar la irritante complejidad y las contradicciones de la experiencia real, preservar la semilla "pura" de una idea o un ideal de su fruto podrido: estos expedientes tienen un atractivo intemporal y desde luego no son monopolio de los marxistas (ni de la izquierda en general). Pero es comprensiblemente tentador rechazar al menos la variante marxista de esas locuras humanas.....Quizá sea así. Pero antes de consignar la curiosa historia del auge y la caída del marxismo a un pasado que ya no es relevante y que cada vez parece más lejano, haríamos bien en recordar el extraordinario influjo marxista en la imaginación del siglo XX. Karl Marx puede haber sido un profeta fracasado y sus discípulos más exitosos una pandilla de tiranos, pero el pensamiento marxista y el proyecto socialista ejercieron una atracción única sobre algunas de las mejores mentes del siglo pasado.......
...Hay tres razones por las que el marxismo duró tanto y ejerció tal magnetismo entre los mejores y más inteligentes. En primer lugar es una idea muy ambiciosa.....La segunda fuente del atractivo del marxismo es que Marx y su progenie comunista no fueron una aberración histórica....Pero el atractivo del marxismo tiene una tercera razón, y aquellos que en los años recientes se hayan apresurado a saltar sobre su cadáver y proclamar el fin de la historia o la victoria final de la paz, la democracia y el libre mercado, harían bien en reflexionar sobre ella. Si generaciones de hombres y mujeres inteligentes y de buena fe estuvieron dispuestos a dedicar su vida al proyecto comunista no fue sólo porque un cuento seductor de revolución y redención les hubiera inducido un estupor ideológico. Fue porque les atraía irresistiblemente su mensaje ético subyacente: el poder de una idea y un movimiento dedicados firmemente a representar y defender los intereses de los parias de la tierra. De principio a fin, la baza más fuerte del marxismo fue lo que uno de los biógrafos de Marx denomina "la seriedad de Marx de que el destino de nuestro mundo y su conjunto está unido a la condición de sus miembros más pobres y desfavorecidos".
Reappraisals. Reflections on the forgotten Twentieth Century. Tony Judt, 2008. Páginas 140, 141, 142 y1 143 en la edición española de Ediciones Taurus. 2008.
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