viernes, 31 de mayo de 2013

Entrada dieciséis. La ciencia cognitiva ha demostrado que gran parte del pensamiento es inconsciente.

El framing o "enmarque" no se refiere prioritariamente a la política, los mensajes políticos o la comunicación. Es algo mucho más fundamental que eso: Los "frames" o marcos son estructuras mentales que le permiten al ser humano entender al realidad y, a veces, crear lo que entendemos por realidad.......El desatacado sociólogo Irving Goffman fué uno de los primeros en advertir la existencia de los marcos y de cómo estructuran nuestras interacciones con el mundo. Goffman analizó instituciones, como hospitales y casinos, y usos sociales, como los juegos de seducción o el ir de compras. Descubrió algo ciertamente relevante: Las instituciones y las situaciones sociales están conformadas por estructuras mentales (marcos) que determinan nuestro comportamiento en esas instituciones y situaciones......

......Dominar el análisis de los marcos significa tomar conciencia de nuestra propia mente y de la mente de los demás. No es una tarea sencilla. No nos educaron para tener conciencia de los marcos, las metáforas y las visiones morales. Nos educaron en la creencia de que sólo existe el sentido común y que es el mismo para todo el mundo. No es así. Nuestro sentido común está determinado por los marcos que adquirimos inconscientemente, y el sentido común de una persona puede ser para otra una perversa ideología política. Lo que sabemos del funcionamiento de la mente no es fácil de comprender menos aún cuando siguen vigentes falsas ideas sobre la mente.

El descubrimiento de los "marcos" exige reconsiderar el racionalismo, una teoría que surgió con la Ilustración hace más de trescientos cincuenta años. Decimos esto llenos de admiración hacia la tradición racionalista. al fin y al cabo el racionalismo está en la base de nuestro sistema democrático. El racionalismo sostiene que la razón nos hace humanos, y que todos los seres humanos son racionales. De ahí que podamos gobernarnos por nosotros mismos y no necesitemos reyes ni papas para hacerlo. Y puesto que somos iguales en razón, el mejor gobierno es la democracia. Hasta aquí todo bien:

Pero el racionalismo trae consigo algunas teorías sobre el funcionamiento de la mente que son falsas.

- La ciencia cognitiva ha demostrado que gran parte del pensamiento es inconsciente; sin embargo el racionalismo sostiene que todo pensamiento es consciente.

- Sabemos que pensamos utilizando mecanismos como marcos o metáforas. Por otro lado, el racionalismo sostiene que todo pensamiento es verbal, y refleja literalmente el mundo, lo cual excluye toda consideración sobre marcos, metáforas y cosmovisiones.

- Sabemos que de cosmovisiones distintas se piensa de manera distinta, y que a partir de los mismos hechos se llega a conclusiones completamente diferentes. Sin embargo el racionalismo sostiene que todos tenemos una misma racionalidad, que existe una razón universal.

- Sabemos que la gente razona utilizando marcos lógicos y metáforas que no se ajustan a la lógica clásica. No obstante el racionalismo sostiene que el pensamiento es lógico y sigue la lógica clásica.

El racionalismo sostiene que que la gente vota basándose en sus intereses materiales, que es consciente de los motivos de su voto, que le puede decir a un encuestador cuáles son sus principales preocupaciones y que votará al candidato que mejor pueda resolver esas preocupaciones.

Pero gracias a Wirthlin sabemos que no es así (veáse el capítulo I). La teoría racionalista de los electores no es correcta. Sin embargo, los analistas progresistas proceden como si lo fuera. Y los candidatos progresistas aceptan sus consejos.

Si se cree en el racionalismo, se cree que los hechos nos harán libres, es decir, que basta con proporcionar toda la información sobre los hechos, y la gente, sin necesidad de marco alguno, razonará hasta dar con las conclusiones pertinentes. Sabemos que no es así: si los hechos no se ajustan a los marcos, la gente se quedará con sus marcos (que están básicamente en sus cerebros) e ignorará, olvidará o razonará en contra de los hechos. Los hechos tienen que están enmarcados de manera que tengan sentido y puedan convertirse en elementos de razonamiento........

.........Las campañas políticas basadas en el racionalismo descuidan los aspectos simbólicos, morales y emocionales, es decir, todo lo que debería enmarcar las campañas políticas.

"Puntos de reflexión. Manual del progresista". George Lakoff. The Rockrigde Institute. Ediciones Península 2008.

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