miércoles, 11 de septiembre de 2013

Entrada veinticuatro. Soy un cobarde.

Ahora, mientras paseaba lentamente por la habitación, con su batín de seda negro sobre su chándal, Patterson decía:
- Debes preguntarte cómo es que un hombre hace esas cosas. Bueno, yo también me lo pregunto. Y la respuesta es que no lo sé...pero creo que dentro de mí, dentro de todo ser humano, existe una debilidad. Es una debilidad que queda más al descubierto cuando estás solo. Y he tenido la impresión de que, en parte, la razón por la que hago las cosas que hago, y al parecer no consigo superar esa palabra, yo, es porque...es porque....soy un cobarde.
Calló. Se quedó muy quieto en medio de la habitación, pensando en lo que acababa de decir, preguntándose probablemente si debería haberlo dicho.
- Soy un cobarde - repitió entonces en voz baja-. De todos modos, mi manera de boxear tiene poco que ver con ese hecho. Quiero decir que puedo ser boxeador (y un boxeador ganador) y seguir siendo un cobarde. Probablemente fuí un cobarde la noche que recuperé el título que me había arrebatado Ingemar. Y recuerdo otra noche, hace mucho, cuando todavía era un aficionado, en que me enfrenté a un homber enorme e imponente llamado Julius Griffin......
.....
- ¿Cuándo fué la primera vez que pensaste que eras un cobarde? - le preguntaron.
- Después del primer combate con Ingemar.
- ¿Cómo se da cuenta uno de la cobardía de la que hablas?
- La ves cuando un púgil pierde un combate. Ingemar, por ejemplo, no es ningún cobarde. Cuando perdió su tercera pelea en Miami, luego estaba en una fiesta en Fountainebleau. De haber perdido yo, no habría podido ir a ninguna fiesta. Y no entiendo cómo él fue capaz.
- ¿Liston podría ser un cobarde?
- Eso habrá que verlo - dijo Patterson-. Lo averiguaremos cuando alguien lo derrote, a ver cómo se lo toma. Cuando ganas, todo es fácil. Cuando se conoce a un hombre de verdad es en la derrota. En la derrota soy incapaz de mirar a la gente. No tengo fuerzas para decirle a nadie: "He hecho lo que he podido, lo siento, o lo que sea".

"El silencio del héroe.". Gay Talese. Pág. 167-168. Ediciones Alfaguara. 2013.

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