Pero cuando de un pasado antiguo nada subsiste, tras la muerte de los seres, tras la destrucción de las cosas, solos, más frágiles pero más vívidos, más inmateriales, más persistentes, más fieles, el olor y el sabor aún siguen durante mucho tiempo, como si fueran almas, aguardando, recordando, esperando sobre la ruina de todo lo demás, llevando sin flaquear, en su gotita casi impalpable, el edificio inmenso del recuerdo.
En busca del tiempo perdido. Marcel Proust. I. Por el camino de Swan. Marcel Proust. Página 63. Primera Edición 2024. Editorial Alfaguara.
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