martes, 2 de abril de 2013

Entrada siete. Pero hay que saltar.

El management moderno no es sólo un conjunto de herramientas y técnicas útiles; es un paradigma, por citar un término con gancho del conocido argot de Thomas Kuhn. Un paradigma es más que una manera de pensar: es una visión del mundo, una idea amplia y profunda sobre qué tipos de problemas merecen ser resueltos o son resolubles.....Todos somos prisioneros de nuestros paradigmas. Y como directivos estamos cautivos de un paradigma que antepone la eficacia a cualquier otro objetivo. No resulta muy sorprendente dado que el management moderno se inventó para resolver el problema de la ineficacia......Por tanto, aquí estamos: trabajando todavía con puzzles tipo Taylor y viviendo en organizaciones tipo Weber....Improvisamos, ponemos parches y hacemos modificaciones....
A pesar de todas nuestras reservas sabemos que la tesis central de Kuhn es irrefutable: el verdadero progreso exige una revolución....Hay que dar el salto...Pero hay que saltar...los verdaderos innovadores nunca se sienten limitados por lo que es; sueñan con lo que podría ser.
Un cambio profundo es una transformación trágicamente pospuesta, un sustituto caro de la adaptación en el momento oportuno. El objetivo, por tanto, consiste en crear organizaciones capaces de una renovación continuada, sin traumas.....
La caída de las barreras de entrada, los competidores hipereficaces, el poder de los clientes...Estas fuerzas reducirán los márgenes de manera imparable en los próximos años.

The future of Management. Gary Hamel. 2007. Extractos en páginas 27-28-30-31-57 y 64 en la edición española de Ediciones Deusto. 2008

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